Cuarto Domingo de Pascua

Te comparto la reflexión correspondiente al Cuarto Domingo de Pascua, sobre las lecturas de la Biblia que se proclaman durante la Eucaristía de este día.



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Nota acerca de la fecha: En el 2014, corresponde al Domingo 11 de Mayo.



Hechos de los Apóstoles 2,14a.36-41

Dios lo ha constituido Señor y Mesías

 

El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra: "Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías." Estas palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: "¿Qué tenemos que hacer, hermanos?" Pedro les contestó: "Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor, Dios nuestro, aunque estén lejos." Con estas y otras muchas razones les urgía, y los exhortaba diciendo: "Escapad de esta generación perversa." Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.



Te comparto algunas reflexiones acerca de esta lectura:

 

El Apóstol Pedro pronuncia su discurso ante el pueblo reunido en Jerusalén, a raíz del acontecimiento de Pentecostés. Al leer el libro de los Hechos encontramos varios discursos. Es importante analizar estos discursos, porque generalmente ellos hacen síntesis teológica de la manera como los primeros cristianos fueron comprendiendo lo que la persona de Jesucristo significa teológica y espiritualmente.

 

Luego de aclararles el fenómeno del anuncio que los discípulos hacen de “las maravillas de Dios” en diversas lenguas,  Pedro centra la atención de sus oyentes en la vida y obra de Jesús. Es importante ACLARAR LAS COSAS. Todos los fenómenos se prestan a diversas interpretaciones (algunas adecuadas y otras inadecuadas). En el terreno religioso, teológico, espiritual el riesgo de malas interpretaciones es grande. No nos acostumbremos a repetir por repetir. Reflexionemos, pensemos en el contenido de lo que se dice o decimos.

 

Pedro les recuerda que Él entregó su vida por nuestros pecados (nótese que esta ya es una afirmación de fe, una afirmación confesional), que ha sido sepultado y que, por la intervención amorosa y poderosa de Dios (eso es lo que significa la expresión “tercer día”), fue rescatado de la muerte. La gran afirmación no es sólo que Jesús resucitó, sino que tal resurrección sólo es posible como obra de Dios. Nadie más puede tener esta capacidad.  

 

Al resucitar a Jesús, Dios Padre da pleno reconocimiento a su obra (eso es lo que significa la expresión “sentándolo a su derecha” – lugar privilegiado junto al rey en los protocolos monárquicos de la época) y muestra que los verdugos del Crucificado fueron quienes se equivocaron. Este primer anuncio o «kerigma» es ya una síntesis o núcleo de la predicación apostólica y está condicionado, tanto en su perspectiva teológica como en su lenguaje, por el contexto social e histórico (tanto de Jesús como de los Apóstoles).

 

Rescatemos algunas frases de esta primera lectura:

 

  • El día de Pentecostés.

 

  • Al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías.

 

  • "¿Qué tenemos que hacer?

 

  • Conviértanse y háganse bautizar en nombre de Jesucristo.

 

  • Recibirán el don del Espíritu Santo.

 

  • Escapen de esta generación perversa.

 

 

Trata de meditar estas frases buscando su sentido y la resonancia que podrían tener hoy en tu vida.

 



1Pedro 2,20b-25

Habéis vuelto al pastor de vuestras vidas

 

Queridos hermanos: Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios. Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas os han curado. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.

 

 

Rescatemos algunas frases de esta segunda lectura:

 

  • Si, obrando el bien, soportan el sufrimiento, hacen una cosa hermosa ante Dios.

 

  • Cristo padeció su pasión por nosotros (…) para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.

 

  • Andaban descarriados como ovejas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus vidas.

 

 

Trata de meditar estas frases buscando su sentido y la resonancia que podrían tener hoy en tu vida.

 

 

 

Juan 10,1-10

Yo soy la puerta de las ovejas

 

En aquel tiempo, dijo Jesús "Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños." Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: "Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante."

 

 

Rescatemos algunas frases de esta lectura:

 

 

  • El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido.

 

  • Las ovejas atienden a la voz de su Pastor.

 

  • Las ovejas no conocen la voz de los extraños.

 

  • El pastor va llamando por el nombre cada una de las ovejas.

 

  • El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago.

 

  • Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

 

 

Trata de meditar estas frases buscando su sentido y la resonancia que podrían tener hoy en tu vida.

 

 

Te comparto algunas reflexiones acerca de esta lectura:

 

  • Para la gente de la ciudad, especialmente para las nuevas generaciones,  son casi desconocidos los rebaños de ovejas cuidadas por su pastor, pero para el antiguo pueblo de Israel (que era un pueblo agrícola y pastoril) estos rebaños y sus respectivos pastores eran muy comunes. En realidad, era un fenómeno muy extendido por la cuenca del Mediterráneo.

 

  • La imagen de los rebaños y del pastor era tan común para Israel que ella es aplicada a la teología. Por eso aparece en muchos textos del Antiguo testamento (Moisés pastoreaba los rebaños de su suegro, por ejemplo) y hasta encontramos algunos salmos que hablan de Dios como el pastor de Israel (como, por ejemplo el salmo 22, que hoy encontramos en la liturgia). También hay textos en los que se compara a los dirigentes del pueblo de Israel (los dirigentes religiosos, pero también los dirigentes políticos) con pastores. Ellos deben hacer las veces de pastores, es decir, deben PROTEGER, CUIDAR, ORIENTAR, ASEGURAR ALIMENTACIÓN ADECUADA. Por eso algunos textos del Antiguo Testamento hablan de buenos o de malos pastores: por ejemplo Ezequiel 34. 

 

  • Muy probablemente Jesús no sólo conoció estos rebaños sino que pudo haber acompañado a algunos  muchachos de su edad en las tareas propias del pastoreo. Tanto por la presencia de la imagen del pastor como por su propia experiencia Jesús  incluirá en su predicación muchas situaciones en las que la imagen del Pastor y del rebaño es aplicada a su misión y a su anuncio del Reino de Dios. Ya en este caso el uso está lleno de contenido teológico (Por ejemplo, Lucas 15,3-7):  No se trata ya del cuidado pastoral rural sino de las relaciones de Dios con su pueblo o de los líderes religiosos con el pueblo que Dios les ha confiado. De esta imagen tan sugestiva nace la palabra PASTORAL para hablar de lo que la iglesia realiza a través de sus pastores.

 

  • En el texto del evangelio de Juan encontramos este domingo una bella y larga alegoría en la que Jesús se presenta como el Buen Pastor, dueño del rebaño por el cual se interesa y por el cual da la vida, diferenciándose así de los ladrones y asaltantes que escalan las paredes del redil (la cerca) para matar y robar…para enriquecerse a costa del rebaño. En esta alegoría el rebaño (las ovejas) somos los discípulos, los miembros de la comunidad cristiana. Aquí las palabras rebaño y oveja no aluden a una actitud pasiva y despectiva, sino a la relación estrecha que tiene(n) con el pastor.

 

  • En realidad, la alegoría del Buen Pastor está inspirada en el capítulo 34 del libro del profeta Ezequiel en el que se reprocha a las autoridades judías no haber sabido pastorear al pueblo. Un pueblo que se queda sin pastores dignos y, por tanto, Dios mismo promete asumir Él mismo este papel enviando a un descendiente de David (que será Jesús). Para una adecuada comprensión del texto del evangelio sugiero primero la lectura del capítulo 34 del libro del profeta Ezequiel.


  • La imagen del Buen Pastor cargando en sus hombros a la oveja extraviada sugiere la ternura de Cristo y su amor inquebrantable por cada ser humano. La imagen debe inspirar a todos aquellos (as) que han sido llamados(as) a ejercer un servicio pastoral en la Iglesia.

 

  • La imagen del pastor y sus ovejas no debe justificar en la iglesia la existencia de “castas” ni la consolidación de “clases” ni la justificación de “prácticas” en las que unos se dediquen a mandar y los otros (la mayoría) a obedecer ciegamente. Si así sucede es  porque no se ha entendido la imagen que expresa este PASTOREO de Jesús  ni el conjunto del evangelio ni los textos del Nuevo Testamento.  

 

  • No olvidemos que la Iglesia es una comunidad y lo propio de la comunidad es la Unidad, la Diversidad y la Participación. Por tanto, en ella todos los métodos participativos democráticos deberían encontrar espacio y desarrollo.  De hecho la Conferencia de Obispos de América Latina realizada en Puebla tuvo como lema  «comunión y participación». Esto parece haber quedado, en ciertos casos, en simple teoría, porque todavía se perciben al interior de la iglesia prácticas y estructuras que impiden la sana y crítica participación. En algunas iglesias locales se han dando grandes cosas, pero queda mucho por hacer.

 

  • En la Iglesia de Jesucristo, que dijo “quien quiera ser el primero que sea el último” y “Yo no he venido para ser servido sino para servir”, todos somos responsables y todos podemos y debemos aportar. Obvio, no se niega el papel de coordinación y de gobierno que se ha asignado a los ministros ordenados (eso no debería representar problema). Lo que sí es problema es su sacralización y un ejercicio pastoral autoritario e impositivo que cierra los espacios de real comunión y participación.

 

Te comparto algunos puntos adicionales para la reflexión:

 

1.             ¿Qué características deben tener los pastores para guiar y gobernar la iglesia de hoy?

 

2.             ¿Cómo podría plantearse, hoy, la relación entre “pastores y ovejas”?

 

3.             ¿Qué papel tienen hoy los laicos en  la formación y la calidad pastoral de los pastores?

 

4.     ¿Qué canales de comunión y participación existen en la Iglesia (diócesis – parroquia)? ¿Cómo aprovechan los laicos estos espacios?

 

 

Terminemos nuestra meditación orando con el...

 

 

Salmo 22

El Señor es mi pastor, nada me falta.

 

El Señor es mi pastor, nada me falta: / en verdes praderas me hace recostar, / me conduce hacia fuentes tranquilas / y repara mis fuerzas. R.

 

Me guía por el sendero justo, / por el honor de su nombre. / Aunque camine por cañadas oscuras, / nada temo, porque tú vas conmigo: / tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

 

Preparas una mesa ante mí, / enfrente de mis enemigos; / me unges la cabeza con perfume, / y mi copa rebosa. R.

 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan / todos los días de mi vida, / y habitaré en la casa del Señor / por años sin término. R.

 

 

 

Por último, te invito a que hagamos juntos la siguiente oración:

 


Señor Jesús, Pastor bueno, puerta de la Vida… cuida de todos nosotros, danos fuerza para trabajar con coraje por el Reino que Anunciaste. Concédenos el gozo de ver crecer este Reino en el mundo, de modo que la fraternidad universal sea cada día más real. Amén.



 

¿Tienes alguna pregunta, duda, inquietud, sugerencia o comentario acerca de estas reflexiones?

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