Fiesta de la Sagrada Familia Ciclo C 2018

Te comparto la reflexión correspondiente a la Fiesta de la Sagrada Familia Ciclo C 2018, sobre las lecturas de la Biblia que se proclaman durante la Eucaristía de este día.



(Note: This is a sponsor's page)

 

 

Nota acerca de la fecha: En el 2018, corresponde al Domingo 30 de Diciembre.



Conciencia de ser elegidos por Dios, preocupación por el ‘vestido espiritual’ que usamos, la calidad de nuestras relaciones familiares, la experiencia del perdón, la paz que da Cristo Jesús, la Palabra de Cristo, la dedicación a la voluntad de Dios y a su plan de salvación, la sabiduría de Jesús, la meditación y la oración, son algunos de los temas propuestos por la liturgia de hoy. El tema central, la Familia.



Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él les contesto: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él les contesto: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?



Veamos las lecturas:



Eclesiástico 3, 2-6. 12-14

El que teme al Señor honra a sus padres

 

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida; al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

 


Colosenses 3, 12-21

La vida de familia vivida en el Señor

 

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

 

 

Lucas 2, 41-52

Los padres de Jesús lo encuentran en medio de los maestros

 

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: "Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados." Él les contesto: "¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?" Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.

 

 

Algunas reflexiones:

 

Nadie se puede sustraer a su propia realidad familiar sea cual fuere. Las lecturas bíblicas propuestas para este domingo nos invitan a meditar en la importancia de la familia y en la necesidad de dedicar nuestros esfuerzos a cultivar la vida familiar, desde el amor y los valores de Cristo.

 

La lectura del libro del Eclesiástico (primera lectura) nos trae los consejos de un sabio de la antigua tradición judía, varios siglos antes de Jesucristo. Estos consejos nos revelan la importancia que la familia tiene para cada persona. El autor insiste en la consideración hacia los padres, expresada en el respeto, la comprensión y el apoyo, especialmente en los tiempos de necesidad y vejez.

 

Nos corresponde actualizar estos consejos, teniendo en cuenta el paso de los tiempos y la complejidad de las sociedades actuales, marcadas por fenómenos que no existían, ni en la época de este sabio ni en la época de Jesús.

     

Para la mentalidad cristiana, la familia continúa siendo el primer espacio vital y fundamental en la vida de toda persona. Allí hunden las raíces muchos de nuestros valores, prácticas y maneras de ver la vida. También allí se encuentran las raíces de muchos de los problemas y traumas que nos aquejan. Con todo, la familia tiene y seguirá teniendo un rol fundamental en la constitución de nuestra identidad.

 

Ahora bien, no hay familia perfecta ni hay una única manera de ser familia: la historia muestra que hay formas diversas de ser familia, pero - desde la fe en Cristo- estamos invitados a nutrirlas con los valores del evangelio: el amor, la mansedumbre, la paciencia, el perdón, la sabia corrección… (segunda lectura).

 

Hay, ciertamente, un ‘ideal’ de familia:   una comunidad de amor en donde reina el respeto, el reconocimiento, el apoyo y la solidaridad. Una comunidad presidida Dios y fundada en su amor. Una comunidad que es capaz de abrirse a los demás para enriquecer de distintas maneras la sociedad y la cultura de las que hace parte.

 

El texto del evangelio de san Lucas (que conocemos como ‘la pérdida y reencuentro’ del niño Jesús) nos invita a pensar en la dinámica del crecimiento.

 

Quizá este texto no ha sido suficientemente comprendido. La idea no es quedarnos en un episodio anecdótico (un niño que ‘se pierde’ y que es buscado y encontrado por sus padres), sino pasar a un nivel de comprensión mayor, en el que se explicite su mensaje teológico-espiritual: La intención del evangelista es mostrarnos un proceso en el que la relación de Jesús con sus padres cambia. El texto insiste en un proceso de distanciamiento (no de separación ni de negación) en el que el niño va asumiendo el horizonte que dará sentido a su vida (los asuntos de Dios).

 

Lo que el evangelista Lucas nos plantea es un proceso de maduración, que en Jesús comienza a los doce años, pero que necesita mayores desarrollos (hasta alcanzar la madurez del hombre Jesús, en la cruz). En el fondo, el creyente cristiano que medita estos textos debe preguntarse por su propia maduración. Sin este distanciamiento que permite la afirmación de la propia personalidad no hay madurez y sin ella quedamos estancados en un estado infantil.

 

Es necesario entender que a los doce años (en la cultura israelita antigua), los niños comienzan a ser considerados adultos y a sentirse independientes. Comienza la etapa de una mayor socialización. En la comprensión teológica del evangelista Lucas, esta primera subida de Jesús a Jerusalén es como un preanuncio de su subida a la pasión y resurrección; por ello, estos acontecimientos hay que leerlos en la perspectiva de un proceso de salvación-maduración que debe llevarnos a distanciarnos de nuestro primer núcleo para abrir el corazón al mundo y a la vida y para abrazar compromisos que nos hagan salir de nuestras propias y básicas seguridades.

 

Para el evangelista Lucas, aquello que ha permitido a Jesús su maduración y alcanzar sabiduría ha consistido en su experiencia de relación con Dios: entregarse, de manera consciente, desde joven “a los asuntos de su Padre”: ¿No sabíais que yo debía estar en la casa (los asuntos) de mi Padre (Dios)?

 

Lucas quiere además subrayar que los padres de Jesús (aunque siendo personas muy piadosas y serias en su fe) aún no han alcanzado esta sabiduría y no entienden (en ese momento del proceso) la envergadura y la profundidad de la vida y misión de Jesús. Pero hay esfuerzos: María aparece como aquella que quiere comprender, que busca el sentido de lo que está aconteciendo: Su madre conservaba todo esto en su corazón.

 

¿Qué podemos rescatar de los padres de Jesús? Su actitud piadosa y reflexiva y, sobre todo, el respeto y apoyo por la vocación de su Hijo; una vocación – misión – que trasciende el ambiente familiar. La educación de los hijos pide una actitud de sincero respeto y de sabia lectura de su propio proceso de vida. Sin este respeto es imposible que surjan la compresión y el apoyo.

 

La fe suponen siempre un itinerario: No todo está hecho…y siempre hay cosas por hacer, experiencia por descubrir, aspectos por trabajar. En cuanto creyentes, María y José maduran su fe en medio de vacilaciones, incertidumbres, angustias y gozos. Las cosas se harán paulatinamente más claras.

 

Estamos todos invitados a vivir este proceso de maduración, de apertura, de comprensión y de compromiso. No se trata simplemente de una anécdota, sino de una propuesta de vida.

 

  

Terminemos nuestra reflexión orando con el…

 

 

Salmo 128

Dichosos los que temen al Señor

 

Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos. Comerás del fruto de tu trabajo, serás, dichoso, te irá bien. R.

 

Tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa. R.

 

Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida. R.



 

¿Tienes alguna pregunta, duda, inquietud, sugerencia o comentario acerca de estas reflexiones?

Escríbenos aquí ...

Please note that all fields followed by an asterisk must be filled in.

Please enter the word that you see below.

  

 

Regresar al comienzo de la 'Fiesta de la Sagrada Familia Ciclo C 2018'



Regresar desde la 'Fiesta de la Sagrada Familia Ciclo C 2018' al índice de temas de 'Como Combatir la Pobreza en el Espíritu'

 






































































































































































































 

 

And How Can I Help?

You may wonder, 'how can I be part of the solution', 'how can I contribute?'. Learn more...