En Defensa de la Fe


Fiesta de San José

Hoy es la Fiesta de San José, esposo santísimo de María Santísima. Pero entre sus títulos queríamos recalcar más que nada que San José es el Patrono de la Santa Iglesia Católica.


La Santa Iglesia Católica vive una situación angustiaste por cuenta la crisis con esta falsa iglesia moderna que no es la Iglesia Católica; y con todos estos falsos papas modernos. Y por esos millones de almas buenas y de buena voluntad engañadas con esta realidad y engañadas con esta falsa iglesia moderna.



San José es modelo por su prontitud para cumplir con la Voluntad de Dios y por la amorosa protección que le brindó a la Santísima Virgen y a Dios Nuestro SeñorSan José es modelo por su prontitud para cumplir con la Voluntad de Dios y por la amorosa protección que le brindó a la Santísima Virgen y a Dios Nuestro Señor



¿Cómo salir de esto? ¿Hasta cuándo? ¿Y, cómo no gritar, rogar a San José, al Patrono de la Santa Iglesia Católica? ¿Cómo no gritarle para que nos ayude y venga la solución?



¿Cuál es la solución a la dramática crisis que sufre la Iglesia Católica?

En nuestro entender, la única solución a esta crisis es aquello que por muchos es titulado como la “intervención divina”. A mi juicio, es la única salida de esta crisis: ¡la intervención divina! Esperemos que San José nos mande ayuda pronto.

Pero allí también se puede caer en lo que vemos nosotros que es un error y que otros también han manifestado: un cierto “aparicionismo” o mensajes, o apariciones donde una supuesta salida con intervención divina sería que San Pedro bajara del Cielo, etcétera, etcétera.

Eso no cuadra y no puede ser porque sería una especie de nueva revelación pública y no puede ser. El régimen de la Santa Iglesia Católica (en relación con las verdades de nuestra religión), el depósito de la fe, ya está dado por Dios Nuestro Señor Jesucristo, y se cerró con la muerte del último de los Apóstoles que fue San Juan.



La intervención divina sería la Parusía. ¿Estamos cerca de ella?

Entonces, esa no es la verdadera solución. Y para nuestro caso entonces, cuando decimos que la única solución a la crisis actual, al desastre en que estamos, cuando decimos intervención divina, nos referimos a la Parusía (la segunda venida de Nuestro Señor). Es la Parusía, y eso sí hace al depósito de la fe, al “depositum fidei”; y eso sí hace a las verdades que conforman la revelación pública, y que constituyen ese núcleo dado por Dios a sus Apóstoles para la Santa Iglesia Católica.

Podemos estar cerca de la Parusía. ¿Cómo puede ser? Por la misma situación en que estamos. A juicio nuestro, entre las diferentes profecías, la situación a que estamos reducidos los católicos hoy en día, es la señal más clara. El decadente aspecto religioso de la única religión verdadera, de la Iglesia Católica, es el aspecto más claro que parece mostrar que son los tiempos finales.

Porque la sociedad civil, lo hemos dicho varias veces, puede estar totalmente corrompida, putrefacta; pero si la sociedad religiosa, y la única sociedad religiosa es la Iglesia Católica (porque las otras son religiones falsas), está bien, todo se arregla; y la sociedad religiosa termina prevaleciendo y ganando. Me expreso así, y sojuzgando en el buen sentido de la palabra a la sociedad civil, la sociedad religiosa la levanta, y de corrompida (la sociedad civil) la sociedad religiosa la vuelve virtuosa.

Tenemos el ejemplo de la cristiandad europea; lo que hizo España, la grandísima España, acá en Hispanoamérica: la cristiandad española, por más corrompida que estaba la sociedad en Hispanoamérica…el nivel de corrupción que tenían los indios con todo tipo de pecados, canibalismo (se comían entre ellos), sacrificios humanos, homosexualidad, desorden de lujuria, todo… España hizo la gran civilización católica en Hispanoamérica, desde casi todos los Estados Unidos de la actualidad hasta Tierra del Fuego.

Entonces, la sociedad civil puede estar muy corrompida, pero si la sociedad religiosa (y la única sociedad religiosa verdadera es la Iglesia Católica) está bien y no está en crisis, todo se arregla. Pero cuando la sociedad religiosa está semidestruida (la Iglesia Católica nunca va a desaparecer, pero en sus miembros, destruidos como nunca), la situación en que estamos los católicos, a mi juicio, es la señal más clara de que estos parecen los tiempos finales y que por ello puede estar cerca la Parusía.



¿Qué dicen las profecías acerca de las señales de los tiempos finales y de la Parusía?

En las profecías, la situación es alarmante, triste, angustiante; no sé qué palabra utilizar; el desastre en que estamos, por lo menos está aludida en la famosa “Medición del templo” y también en la profecía de la “Mujer Perdida que cabalga arriba de la Bestia”, y que al final se hace un instrumento más de la Bestia: la cual es el movimiento anticatólico universal y que se entiende por el Anticristo, el movimiento o cuerpo moral contra Dios y contra el catolicismo, que por lo menos desde el Renacimiento a la fecha tiene su máximo auge y está ya llegando a sus últimas metas con el Nuevo Orden Mundial y después con el gobierno personal del Anticristo; y después la Bestia montada allí, aunque después tiene también sus castigos, pero montada allí se termina haciendo la falsa iglesia, esa mujer perdida.

Esta falsa iglesia moderna es un instrumento, un auxiliar del Nuevo Orden Mundial porque no es la Iglesia Católica. Entonces esa situación religiosa, que es lo más grave de todo, mucho más grave que lo civil, muestra que estos sí parecen los tiempos finales. Y ¿la solución? La intervención divina. La verdadera intervención divina es la Parusía. Ello hace parte del depósito de la fe; ello es revelación pública.



¿Qué ayuda concreta le debemos pedir a San José?

Hay una ayuda previa a la Parusía que nos está prometida; muchas veces la hemos referido: son los “Dos testigos”. Testigos significa mártires. ¿Por qué van a ser mártires? En griego mártir es “testigo”. Los mártires son Elías y Enoc. Por lo que han enseñado casi todos los santos padres, los Dos testigos estarán 3 años y medio predicando el bien, predicando el catolicismo, predicando la verdad, el verdadero catolicismo, no la falsa iglesia moderna.

¡Las conversiones que conseguirán en 3 años y medio! Durante ese tiempo serán intocables. Dice la profecía del capítulo 11 del Apocalipsis: serán intocables hasta que no terminen su función, su oficio. Serán 3 años y medio de predicación. Y cuando intentan matarlos o hacerles daño, entre otras cosas, hacen llover fuego del cielo y serán liquidados los soldados que venían contra ellos.

Allí hay una ayuda previa que le pedimos a San José en esta situación tan angustiante: que lleguen de una vez; que lleguen de una vez. Y también según muchos santos (es un tema más discutido, pero según muchos santos; por ejemplo, Santo Tomás de Aquino lo referencia en la Catena Áurea), va a venir San Juan, el que escribió el Apocalipsis, el Apóstol, el que escribió el evangelio de San Juan. Miren, si no será una ayuda.

San José, os pedimos que vengan. Él es el Patrono de la Iglesia. Le pedimos que vengan de una vez, que nos ayuden. Y a diferencia de Elías y Enoc (los cuales son finalmente asesinados por el Anticristo y sus cadáveres expuestos), todo parece indicar que San Juan va a quedar hasta que venga Cristo, hasta la Parusía; parece que va a estar con nosotros de alguna manera, con todas esas almas engañadas, para hacerlas reaccionar.

Elías y Enoc también vendrán. Elías, será vital para la conversión de los judíos y Enoc para los no judíos. ¡Cuántas conversiones! ¡Estos millones de almas de buena voluntad que están engañadas con esta falsa iglesia moderna y estos falsos Papas! Imagínense la conversión que pueden hacer estos grandísimos santos que nos están prometidos. Y así lo esperamos.



Son millones las almas engañadas con esta falsa iglesia moderna, en particular los católicos llamados tradicionales

¿Cómo no sentir tristeza, angustia, con todo este engaño? Y cuántas almas buenas o de buena voluntad, por lo menos, que uno conoce en la vida diaria y en distintos ambientes. Y se lucha con una confusión total y se lucha mal.

Millones los que son engañados directamente con la falsa iglesia moderna. Miles los que son engañados en este movimiento que le dicen tradicional o de la misa, tradicional en latín.

¡Cuánta lucha! ¡Cuánto esfuerzo malogrado! ¡Qué estado de confusión!

Y uno no puede caer en una especie de demonización. Hay mucha gente de buena fe, tristemente en lo objetivo engañada, pero de buena fe.

Dios es que conoce los corazones, pero este engaño se intuye y se ve en cierta manera.



En particular, ¿qué pasa en la Fraternidad San Pío X?

Pedimos oraciones por mi comunidad o mi congregación originaria y madre, la Fraternidad San Pío X.

¡Cuánta confusión! Por lo menos cuando uno era feligrés laico, seminarista y aún sacerdote, todavía se hablaba de temas muy serios que ya no, se hablan.

Todavía se hablaba de una falsa iglesia moderna, No. Hoy en día ya dejó de ser falsa y ahora es iglesia verdadera.

¿Pero (yo me pregunto) cómo va a ser iglesia verdadera? ¡La Iglesia Católica no puede enseñar nada malo! Y esta iglesia moderna enseña toneladas de cosas contra el dogma y la moral. ¡No puede ser! La Iglesia Católica, es imposible que atente contra el dogma o la moral, porque la Iglesia Católica es creación de Dios. Por lo mismo, todo lo que ella enseña es bueno en doctrina y en moral. Nosotros podemos ser malos, pero la Iglesia Católica en su enseñanza no.

Es cierto que el tema de estos falsos Papas nunca se vio. Pero en lo que sí uno siente mucha tristeza es en el aspecto de los sacramentos modernos. Cuando uno era todavía feligrés laico, seminarista, o inclusive cuando uno era sacerdote, todavía se hablaba de la invalidez, de esta falsedad de los sacramentos modernos. Hoy ya no. Son válidos. Todavía se hablaba de que los sacerdotes modernos eran inválidos. Hoy no. Claman que los sacerdotes modernos son válidos en el puro rito, por lo menos moderno. ¡Falso!

¡Pésimo! Todavía se hablaba de que los obispos modernos eran inválidos.

Hoy no. Los obispos son válidos. Tenían viviendo con ellos, 6 años creo, un obispo moderno que además era sacerdote moderno. Tenía las dos cosas modernas: se llamaba Vitus Wonder. Murió hace un poco más de un año. Lo hacían celebrar como obispo. ¿Cómo puede ser?

Mientras uno era feligrés laico, seminarista, todavía se hablaba de esas invalideces. Ahora no. Ahora valen los obispos modernos. Y no se trata de dar una opinión. Esto es un juicio objetivo: el rito moderno (de consagración de obispos) es inválido.

Todavía se hablaba de la invalidez de los sacramentos. Ahora no. Los sacramentos son válidos. Una confesión con un sacerdote moderno, la extrema unción moderna con un sacerdote moderno, la confirmación moderna.

¿Cómo puede ser una lucha que ya ha dejado de ser lucha? Y esto de los sacramentos es el punto tal vez más patente del cambio. Lo clave de esto es la falsa iglesia moderna, con estos falsos papas modernos. Pero el punto más patente son los sacramentos: antes eran de una manera, ahora no. ¡Toda esta confusión! ¿Son todas las personas malas? No se puede decir tan fácilmente eso. Hay buena voluntad, pero hay un error objetivo. Los corazones: los corazones los juzga Dios, los conoce Dios.

Una situación mundial y así sucede en tantas otras comunidades y en la gente engañada de buena voluntad en la iglesia. ¿Cómo no pensar o cómo no ver y cómo no sentir una angustia por tanto derroche de buena voluntad, por tanto engaño, todo mezclado, todo confundido.



¿Qué pasa en particular con la Fraternidad San Pío X en Colombia y en Brasil?

Están poniendo a sacerdotes modernos a confesar a los feligreses de la fraternidad aquí en Colombia: ya lo he dicho; el padre Cordero, creo que el apellido de Ecuador y otro que no sé si viene de la zona de Montería o de Córdoba, no sé bien.

Hablaba con un sacerdote de Brasil: en San Pablo, tienen dos sacerdotes modernos y por supuesto no los ordenan de nuevo, como antes se hacía.

En definitiva, es una situación angustiante. Uno no puede caer en una demonización. Todo el mundo objetivamente está mal, pero los corazones los sabe Dios.

Sin embargo, ¡Cuánto engaño y cuánto esfuerzo! Yo recuerdo mis compañeros de estudio para ser sacerdotes: todos escuchábamos hablar de la invalidez de los sacerdotes

modernos, la invalidez de los obispos modernos, la invalidez de los sacramentos modernos y ¡hoy no! Y tal cosa se acepta que pase hoy en día. Vitus Wonder: sacerdote moderno y obispo moderno; viviendo con ellos; lo hacían celebrar e incluso como que lo hicieron hacer los santos óleos (como si fuera un obispo verdadero). Pero nada de eso vale. Si no tiene el poder de obispo verdadero, tal acto es inválido. Él es inválido como obispo.



Entonces es el momento de gritar auxilio a San José

Él es el Patrono de la Santa Iglesia Católica. Pidámosle para que nos envíe rápidamente la ayuda que nos está prometida. Y ojalá podamos ser buenos católicos, ojalá podamos esperar a Dios Nuestro Señor Jesucristo en su Parusía, la única intervención divina verdadera que va a solucionar esto en buenas condiciones, con Su gracia y solo con Su gracia, siendo buenos católicos.

Gritémosle a San José esto y ojalá vengan rápido los testigos, y San Juan si es del caso. Que venga también y rápido.

Si se va a dar la Tercera guerra mundial pronto, no lo sabemos, pero puede ser.

Ya les he predicado: el río Éufrates, etcétera, la guerra de los judíos. Los Testigos aparecen antes de la guerra, o después de la guerra o durante la misma.

Yo creo y espero que sea antes o durante, no después. Entonces los Testigos deben también estar cerca si se va a dar esta guerra mundial, como está anunciada en la sexta trompeta del Apocalipsis, en la Biblia. Veremos.

Pero que San José, Patrono de la Iglesia Católica, nos ayude, nos ayude.


Ave María purísima.



Nota: Las anteriores reflexiones son apartes de la homilía de Monseñor Fernando Altamira con ocasión de la Fiesta de San José. A continuación presentamos la homilía completa en la voz de Monseñor mismo:



San José, Patrono de la Iglesia Católica: Ayudadnos



Como complemento a las anteriores enseñanzas, veamos las dos lecturas de la Palabra de Dios, para la Fiesta de San José:



Eclesiástico 45, 1-6

Amado de Dios y de los hombres: de bendita memoria. Le dio una gloria como la de los santos, lo hizo poderoso para temor de sus enemigos. Con su palabra puso fin a los prodigios y lo glorificó delante de los reyes; le dio mandamientos para su pueblo y le mostró algo de su gloria. Por su fidelidad y humildad lo santificó, lo eligió de entre todos los vivientes. Le hizo oír su voz y lo introdujo en la negra nube; cara a cara le dio los mandamientos, la ley de vida y de conocimiento.



San Mateo 1, 18-21

Estando esposada la Madre De Jesús, María, con José, sin que antes hubiesen vivido juntos, se halló que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no queriendo difamarla, resolvió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que se ha engendrado en su seno es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».




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